Efecto:
Aquello que sigue por virtud de una causa.
Bucarest
recibe hoy a dos equipos de efectos, basados en nuevos efectos que han afectado
de un modo sistemático a su manera de jugar y afrontar los partidos. En la
Catedral: efecto “loco” Bielsa. A orillas del Manzanares: efecto “Cholo” Simeone.
Diego Pablo y Marcelo, dos maneras de ver el fútbol tan distintas pero tan
basadas en el mismo axioma: la revolución. Sus llegadas a un club implican un
cambio radical del sistema.
Marcelo
llegó a una ciudad exigente como Bilbao donde en la gabarra empezaba a brotar
el moho y cambió todo. Cambio el presente y el futuro de una ciudad enamorada
por su equipo. Costó, se cuestionaron sus decisiones, pero tiene loca a la
ciudad, y de sobras, metida en el bolsillo. Le veían como un loco, le ven como
un sabio loco. Sus jugadores tenían el listón muy alto con Caparrós, pero él
tiró de mimetismo y trató de poner el sello a un estilo que, de toda la vida,
definía al Athletic: el juego de asociación. Al ya conocido estilo del
pelotazo, lo transformó en pases cortos y precisos con apoyos constantes y
ofrecimientos cuantiosos. El resultado: Estadio Nacional de Bucarest y Vicente
Calderón. Tres títulos, dos finales.
Diego Pablo
llegó a una ciudad sulfurada por la mala marcha de su equipo con Gregorio
Manzano. El equipo no creo sintonía con el jienense y eso se plasmaba en la
poca ambición que mostraban los rojiblancos en el césped. Era un equipo sin
rumbo y sin espíritu. Y de espíritu entiende mucho “El Cholo”. De raza, de
garra y de carácter sabe mucho Diego Pablo. Llegó como preferido de una afición
que guardaba un gran recuerdo del argentino a su paso por el club como
futbolista. Lo que le definía y entusiasmo tanto a la afición: su pasión por el
escudo y por dejarse la vida por la camiseta. En el vestuario lo ha transmitido
a la perfección, es uno más de ellos. Ahora el equipo está dotado de un
carácter más competitivo y ambicioso, obra de Simeone. Tácticamente su mayor
obra ha sido la mejora defensiva y la mejora a balón parado, tanto en ataque
como en defensa. Además, en ataque, “El Cholo” es un gran estratega en las
jugadas ensayadas.
Como vemos,
los efectos están patentes en ambos equipos, pero, ¿qué efecto podría ser más
débil?
En el duelo
del centro del campo, generalmente, se genera un tres para dos. Por un lado, Mario
Súarez y Gabi. Por el otro, Ander y De Marcos con Iturraspe como base actuando
de pivote defensivo. Fundamental la ayuda de Diego (mediapunta) en el
repliegue. Si no se da, esa inferioridad puede hacer daño a los madrileños.
Mario Súarez tendrá la importante labor de frenar las numerosas incorporaciones
de De Marcos al ataque, que han generado tantos goles este año a los vascos. En
el ataque madrileño, fundamentales las ayudas de Herrera y Oscar a Ander
Iturraspe. Deben estar encima de Diego, de ahí sale el fútbol del Atlético de
Madrid. De no taparle bien, cogerá la batuta y dirigirá el juego a su antojo. Además,
en saque de balón del Atlético de Madrid, veremos a un Iturraspe extremadamente
incrustado entre los centrales dificultando la recepción de balón de Radamel
Falcao, objetivo del saque.
Arriba
veremos el auténtico duelo del gol. El máximo goleador del Athletic contra el
máximo goleador del Atlético. El nueve contra el nueve. “El Tigre” contra “El
Rey León”. Radamel Falcao García contra Fernando Llorente Torres. Otro duelo
exótico será el de las bandas izquierdas de ambos equipos. Juventud,
desparpajo, visión de juego, rapidez, conducción de balón… El futuro de la
selección en dos nombres: Iker Muniain y Adrián López. Aparte de su duelo
personal, el duelo contra sus “pares” tendrá mucho morbo. Iker tendrá que
encarar al lateral revelación improvisado (obra de Simeone), Juanfran, y Adrián
a uno de los mejores laterales derechos de la liga, Iraola. El Atlético tiene
mucha pegada, pero la firme defensa de Bielsa tratará de suavizarla. El
Athletic, equipo de la liga con más goles de cabeza, tratará de tú a tú a un
equipo mejorado a balón parado, con ideas para las estrategias y que ha sumado
muchos goles de cabeza.
Ambos llegan
con un número de partidos jugados parecidos, por lo que eso no da desventajas a
ninguno. Eso sí, el equipo de Bielsa viene de rotar los jugadores en liga
aprovechando que no se jugaban nada en los últimos partidos. Al contrario que
el equipo de “El Cholo”, quien se juega la clasificación del año que viene en
los torneos continentales y no ha podido rotar a su plantilla.
En los
banquillos, dos amigos, dos compatriotas frente a frente. Dos mentes como ollas
a presión que exprimen su cerebro y sus plantillas para que den lo mejor de sí.
Bielsa les hablará de su final soñada y Simeone de lo que representa ese trofeo
para esa afición que les lleva en volandas.
Artículo escrito por Álvaro Francés.
20:14
La esfera de cuero





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