“La vida me ha golpeado fuerte. Podía haberme hecho vulnerable y acabar pegándome un tiro, o podía mirar al cielo y crecer. Elegí la segunda opción”.
“En algunos aspectos, la vida me ha tratado de un modo injusto, en otros, demasiado bien. Siempre hay que pensar que hay alguien peor que tu. Siempre hay algo por lo que luchar y levantar la cabeza”.
Pone los pelos de punta, ¿verdad? ¿Y si les digo que estas frases se han dicho tras la muerte de una mujer por un cáncer y un hijo y un padre por sendos accidentes de tráfico? Mucho más conmovedor, ¿a qué sí? Estas dos frases definen a la perfección a un grande entre los humildes, Manuel Preciado Rebolledo, cosecha del 57, con corazón cántabro y alma asturiana.
Su vida está llena de momentos difíciles a los que siempre ha sacado la cara con grandes hazañas conquistadas en su carrera. Es debido a ello el título de su biografía: “Mañana saldrá el sol”, para hacernos recordar que la vida sigue a pesar de los malos momentos. Si no, que se lo digan a él.
Héroe entero y verdadero de cinco ascensos a lo largo de su carrera: Levante, Racing de Santander (por partida doble), Gimnástic de Torrelavega y Sporting. El ascenso con el Gimnástic, dijo, fue el que “más rico” le supo. Se pegaron nada más y nada menos que… ¡ocho meses sin cobrar! Pero el Racing siempre fue el equipo de su vida, aunque que el Sporting ha sido el que más le ha dado y donde más cariño ha recibido.
Polifacético, hombre de impulsos y con carácter ganador, ha sabido transmitir siempre a sus jugadores su manera de ser y entender el fútbol.
“Pienso que como se entrena se juega. Por eso mis jugadores siempre entrenan con espinilleras, y se pegan patadas y fuerzan al máximo. El que no lo hace, no juega”.
Enormemente querido por todas las aficiones, ha sido un entrenador que transmitía rabia, fuerza y alegría cada vez que se volvía a la grada con el puño apretado como muestra del gol logrado por su equipo. La afición y él, era uno. Él era uno más, se sentía uno de ellos.
El Sporting, dice, es el club que más le ha apoyado y más ha confiado en él. Y no es para menos. Logró el tan ansiado regreso a primera en la temporada 2007/2008.
“Hoy en día jugar en El Molinón es una gozada, lleno domingo sí, domingo también, y eso nos da un plus”.
A pesar de todo, tras un viaje a la deriva que siempre encontraba tierra en el horizonte y cuando afrontaba su sexta temporada en el conjunto asturiano, ha sido destituido. La razón es obvia, los malos resultados cosechados durante la primera mitad del campeonato liguero. Pero surge una pregunta: ¿Por qué? ¿Por qué echar al entrenador que mejor conocía a los jugadores y al que mejor conocían ellos? ¿Por qué echar al entrenador que se sentía un aficionado más y celebrara los goles mirando a la grada rojiblanca? ¿Por qué echar al entrenador que logró el tan ansiado ascenso? ¿Por qué echar al entrenador que logró romper la racha de Don José Mourinho de nueve años sin perder un solo partido en casa? ¿Por qué echar al segundo entrenador con más partidos dirigidos al Sporting de Gijón? ¿Por qué echar al entrenador que logró que en la última temporada que ni Valencia, ni Villarreal, ni Barcelona, ni Real Madrid, ni Sevilla, ganaran sus dos partidos ante ellos?
Porque en sus temporadas en primera con la entidad rojiblanca, nunca ha logrado ni un punto en los cinco primeros partidos.
¿Y qué? ¿Acaso no lograba siempre los objetivos? ¿Acaso no tiene valores más importantes como persona antes que una simple mala primera vuelta? Sus inicios de campaña siempre han sido difíciles y remaba, remaba y remaba, hasta que lograba lo que se proponía. El Sporting pierde a uno de los grandes, y más para ellos. Siempre ha sacado al equipo adelante contra viento y marea.
Una vez le preguntaron a Manolo: - ¿Y entrenar en el extranjero?-. A lo que él respondió con contundencia: - Sí, Inglaterra me encantaría conocerlo como entrenador. Espero conseguirlo, soy muy cabezón.
Ojalá la suerte le sonría a Manolo y pueda conseguirlo. Esperemos que su figura se vuelva a ver en las áreas técnicas de los terrenos de juego y esto sólo se trate de un: Hasta pronto, Manolo.
Álvaro Francés
13:53
La esfera de cuero




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3 comentarios:
Hace poco me enteré de que el periódico inglés "The Guardian" había hecho un articulo sobre él. Eso lo dice todo. Espero que pronto vuelva al fútbol porque es de esas personas que enriquecen el fútbol. Siempre Manolo, siempre. ¡Puxa Sporting!
Exacto, claro que sí. Y ojalá cumpla su sueño y entrene en Inglaterra. Es la mejor manera que vemos de que la vida le recompense el daño que le ha hecho. Saludos
Ole, ole y ole, se me ponen los pelos como escarpias. Fascinante artículo. No sé que va a hacer ahora el Sporting sin él, pero bueno es una pena porque Manolo siempre ha logrado los objetivos y este año no le han dejado lograrlos, pero para mí que soy zaragocista, me gusta saber que el Sporting ya es equipo de segunda, porque esta situación solo la hubiera salvado el Gran Manolo Preciado. Le deseo lo mejor, espero verle algún día en el banquillo local de La Romareda.
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